lunes, 21 de octubre de 2013

Diarios de Rose (Parte VI)

El timbre, ese maldito instrumento infernal, interrumpía conversaciones, besos, saludos,despedidas...

Entré a clases distraída y pensando en mis cosas, las horas se me hicieron eternas hasta que , por fin terminó el jodido día, salí a trompicones de la universidad y buscando el paquete de slims en mi bolso, lo saqué y encendí un cigarro en seguida me relajé y seguí esperando el autobús, me senté en la parada y clavé la mirada en mis pies , de repente oí un ruido de moto y levanté la cabeza bruscamente, mi pelo se alborotó y por un momento no ví lo que pasaba ante mis ojos, lo aparté y le vi , era Daniel, me había venido a recoger, me subí a la moto dándole un beso en la mejilla, y después de otros cuantos encendió el motor y nos movimos a una velocidad rápida , pero agradable.


                                                                ~*~


Me sonó el teléfono, me apresuré a cogerlo y escuché...

-Hija, donde , donde estas , estas bien? Perdóname por no habértelo dicho antes, regresa a casa te lo ruego!

Era mi madre sollozando y gimiendo a la vez que se ahogaba de llanto, mi mirada se nubló y la contesté seriamente...

-Ahora si tienes hija? Mira , estoy en un lugar seguro con una persona que me quiere a diferencia de ti, te puedo perdonar todo, porque eres mi madre , pero lo que no puedo hacer es olvidar esos años de soledad y abandono, no me busques más olvídate de mi, haz tu vida a parte, yo haré la mía , y un día , un día tal vez sea capaz de olvidar, pero ahora no.

Colgué el teléfono , mientras que las primeras lágrimas iban brotando en mis ojos, corrí hacia el baño y dí un portazo , cerré con llave, me pegué a la pared, mis piernas se sentían débiles y caí al suelo, era una mala hija, y ella una madre irresponsable, no era normal , jamás tendría una familia normal, mi padre no estaba, y nunca estaría ahora había perdido a mi madre por completo, no tenía a nadie, me sentía sola y vulnerable, mis ojos se cerraron y entré en un estado sumiso, un estado de sueño...

-Rose! Rose, joder! Abre la jodida puerta! Me oyes Rose! Rose!

Los gritos me hicieron reaccionar, capté una voz masculina gritando y sentí los golpes a los que fue expuesta la puerta del baño, me levanté como pude y quité el cerrojo, abrí la puerta , y allí estaba el, era Daniel,  me abrazó tan fuertemente que casi me dejó sin aliento , yo no podía reaccionar , estaba débil sus palabras eran un eco vago en mi cabeza ,mis piernas no me sostenían, y al final, lo único que recuerdo fue desplomarme en sus brazos.


                                                                ~*~

Mi cuarto, sus paredes eran azules, y en el techo había un ventanal que era como un mirador hacia el cielo, hacia lo más infinito, mi nuevo vestido blanco era precioso, mis zapatos también, mamá me había hecho dos coletas esa mañana, íbamos a ir a la playa, iba a ver el mar por primera vez, me sentía contenta, me levanté de la cama , bajé las escaleras dando saltos de escalón en escalón , fui al salón mi madre sollozaba en el suelo, me asusté, temblé, me acerqué a ella y la llamé, ella seguía sollozando y mascullando entre dientes palabras de odio hacia mi padre, le maldecía a el y a todo lo que tenía que ver con el, incluso a mí, me asusté , corrí a buscar ayuda , pero ella fue más rápida , me cogió por los hombros y me sacudió enérgicamente gritándome que me fuera a mi cuarto que no saliera de allí hasta que ella lo dijera, lloré , ese día lloré de verdad, sentí el dolor por primera vez, sentí el miedo, la soledad, el abandono, todo de golpe, subía las escaleras llorando y...



                                                                   ~*~


Abrí los ojos y mi respiración era agitada había soñado con el peor recuerdo de mi vida, el momento en el que mi familia se rompió el momento en el que mi vida osciló en una dirección incorrecta, estaba en la cama de la mansión, Daniel estaba sentado en una silla en frente de mí, se había quedado dormido, me sentía mal, estos días había experimentado demasiado ,me cansaba hasta yo de mí misma, me levanté cansada y mareada, me puse al lado de Daniel, me senté a su lado y recosté mi cabeza en sus rodillas, por un momento sentí un pequeño alivio de tenerle, y fue entonces cuando el se despertó y me miró, dirigí mi mirada hacia él y nuestras miradas se cruzaron, me cogió de las manos ligeramente y me hizo sentarme con el, me abrazó fuertemente y me dijo...

-Esto no puede seguir así, no soporto verte llorar todos los días Rose, te quiero, no puedo verte de esta manera.

Me recosté contra su pecho y le abracé y susurré...

-Lo siento Daniel, no debería preocuparte con mis problemas
-Pero Rose , no es cuestión de que me preocupes es cuestión de que te haces daño a ti misma y al hacértelo a ti ese daño me incumbe a mí , por favor Rose dime si puedo ayudarte en algo para que dejes de sufrir, no puedo seguir viéndote así.

Le miré a los ojos y le besé, un beso suave, por mi parte roto, por la suya reparador, era el , el que reparaba mis daños sentimentales, le quería , en ese momento me dí cuenta de que el era mi prioridad y no iba a dejar que el sufriera por mi culpa, intentaría solucionar mis problemas, no quería preocuparle más , no debía preocuparle más.

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